street food
con criterio
Empezamos con una idea simple: que un kebab pueda ser producto de verdad. Carne tratada con respeto, pan recién hecho, verduras cortadas cada día y salsas de casa. Nada más, nada menos.
De ahí salieron el dürüm clásico, el colmillo turco, La Bestia de medio metro y todo lo que ha venido después. Cada receta se prueba hasta que sale bien, y solo entra en carta si nos la comeríamos nosotros dos veces por semana.
Somos un equipo pequeño, ruidoso y muy pesado con la calidad. Nos gusta que la cocina se vea, que la cola avance rápido y que salgas con ganas de volver.